Esto es un tema bastante recurrente y el que más y el que menos ya se ha enfrentado a esta... parte de la vida.
Porque es inevitable, sin muerte ¿qué valor tendría la vida? Un mundo sin muerte sería como jugar a un videojuego en el que tienes vidas ilimitadas. Terminas no valorando cuan valioso es la vida.
Quizás os halláis dado cuenta del tema en sí que nos ocupa. No voy a hablar de lo bonita y fantástica que es la vida. De eso se ocupa gran parte de las publicaciones que habréis visto o veréis en internet hoy.
No, yo quiero recalcar la importancia de la muerte. La muerte nos hace sentir vivos, nos obliga a evolucionar, a querer mejorar.
Y digo esto no porque haya estado cerca de la muerte, que al parecer ha sido así sin darme cuenta por lo que carece de valor ilustrativo para mí, sino porque en los últimos meses la he visto de cerca y es inevitable, que en algún momento vuelva otra vez...
Siempre me han hecho evitar ver ese aspecto de la vida y creo que ha sido un error. Mitificar algo puede hacer que se vea más de lo que es. Sin embargo creo que éstas ultimas veces, ha tenido algo revelador en mi.
Si bien, éstas ultimas veces, las personas fallecidas han sido ajenas a mí, en lo que a consanguinidad se refiere, si que estaban cerca en mi corazón. Por la forma de actuar que han tenido conmigo.
Y no sé si ha sido por el contexto en el que se ha dado estos acontecimientos pero me ha hecho pensar de forma muy distinta cambiando partes de mi personalidad.
Ahora me da pánico no aprovechar el tiempo, odio ver cosas que no puedo hacer y procuro superarlas a veces con mayor o menor suerte... pero siempre lo intento.
Me he propuesto superar mis miedos y aumentar mis fortalezas, cosa que, aunque me avergüence decirlo, antes no hacía tanto como hubiese querido.
Pero no nos alejemos del tema, la muerte tiene un significado distinto para cada persona y todos representan cambios.
Distinto es la forma que tiene la gente de afrontarlo.
Recuerdo que prometí que a un amigo, que falleció hace poco y por el que creo que debo escribir esto, que cantaría en su entierro la canción que más le gustara o en su defecto su grupo preferido. Y así lo hice aunque no recordaba la canción preferida por el momento en el que me encontraba si que sabía el grupo, asi que durante su entierro yo cantaba, no muy alto para no ofender a sus familiares y cantaba "el recuerdo" de el barrio.
Creo que ha día de hoy hay gente que no entendió lo que hacía. Creo que ha día de hoy también habrá quien diga que faltaba el respeto. Pero os aseguro que no he cantado en mi vida algo con más respeto que ese día.
Prometí lo que cumplí y me prometí a mi mismo cumplir siempre lo que prometa o al menos compensar lo que no pueda.
Pues bien, no diré tu nombre, por respeto. Pero que sepa amigo, que le agradezco lo que me dio. Lo que me enseño en tan poco tiempo.
Como veis,la muerte nos enseña lo débiles que somos y lo efímero que es esto.
Que menos, que hacer que se nos recuerde por la sonrisa y por lo peleado y/o conseguido.
Que no por el llanto y por caido.
Gracias por leerme.
A tu memoria, que me recordaste como se lucha y por creer en mí aun no teniendo razón para ello.
https://youtu.be/Fbqjjp9yUoY
La fortaleza de la muerte o como despedirte de alguien cuando por fin te sientes digno de hacerlo
Publicado por Di en 10:30
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x | 17 de mayo de 2015 a las 13:37
Esta entrada ha estado muy bien en muchos sentidos. Me parece genial lo que has hecho.
Siento discrepar sobre las primeras ideas. Aunque ahora mismo no te lo parezca (y con razón), creo que la idea de la muerte no está realmente presente en la vida diaria de la mayoría de las personas. Es verdad que pensar en lo inminente de esta perspectiva nos hace buscarle el sentido a todas las cosas que hacemos en el día a día, pero mi opinión es que eso nos sirve para olvidarnos de lo realmente horroroso que es la idea de desaparecer. Si no, echa un vistazo a todas las religiones, la mayoría tienen un cielo donde se va si se cumplen una serie de criterios (como tal, la muerte verdadera y la desaparición que implica no existe si se es creyente). La verdad es que no pienso que la muerte le de algún sentido a mi vida, ni a la de los demás. Al contrario, le resta sentido, le absorbe el sentido de todas las cosas que disfrutamos de la vida, que suelen ser muchas más que las cosas que detestamos (al menos para la mayoría de personas).
Si no valorásemos la vida (con bienestar) de los que nos rodean ¿Para qué serviría la medicina? ¿Buscaríamos cada vez más añadir vida a los años, y años a la vida? Dado el caso de que se pudiera aumentar la vida con bienestar personal ¿La mayoría de personas lo rechazarían? Desgraciadamente, la muerte como tal es un problema que no está claro que se resuelva ni en el futuro lejano (o quizás nunca, aunque eso no es seguro), pero eso no parece ser un desafío que la sociedad no afronte, luchando para sobrevivir, por hacer la vida más larga a expensas de la muerte. Haciendo la vida más larga, tanto en el cuerpo de quienes nos rodean, como en nuestro recuerdo, y realizando las voluntad de estas personas, para mantenerlos vivos mucho más tiempo de lo que la biología y la medicina nos permite a día de hoy.
Esta entrada es un ejemplo admirable de esta lucha por mantener el recuerdo y así mantener la vida.
P.D. Por si te interesa, te mando una charla TED (no que me gustan todas estás charlas, pero esta sí) que tienen una perspectiva diferente sobre esto. Tiene subtítulos en inglés y español: https://www.ted.com/talks/nick_bostrom_on_our_biggest_problems
Un abrazo,